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La pandemia amenaza con silenciar a Los Niños Cantores de Viena

Miembros de "Los Niños Cantores de Viena" en sus uniformes típicos de marineros. EFE/ Niños Cantores de Viena/ sólo uso editorial

Viena, 1 jul (EFE).- Quince niños rodean una piscina cubierta, vacía y acordonada. Sus voces cristalinas, altas y sopranos, llenan de magia el insólito lugar, elegido para mantener distante al coronavirus. Ensayan un canto gregoriano, "quizás" para 2021. Pero antes necesitan ayudas públicas para evitar la bancarrota.
Son miembros de Los Niños Cantores de Viena, el coro infantil más famoso y más viajero del mundo, cuyo "futuro lamentablemente no pinta muy bien" debido a la pandemia, explica a Efe su presidente y director artístico, Gerald Wirth.
Tras una célebre historia de más de medio milenio, el coro, una asociación sin fines de lucro que se financia principalmente con sus actuaciones, afronta una situación inédita, pues no actúa desde el pasado 8 de marzo.
GIRAS CANCELADAS
Y es incierto cuándo volverá a hacerlo: ya se han cancelado 113 conciertos, cifra que "previsiblemente aumentará hasta 200" en el resto del año, indica a Efe Tina Breckwoldt, responsable de Dramaturgia y cuidadora del archivo del coro.
Explica que la pandemia es "una catástrofe para todos los organizadores de eventos culturales, pues temen la falta de público y no pueden asumir el riesgo de pagar el alquiler de las salas".
"Acabamos de cancelar la gira por Estados Unidos planificada para el próximo otoño y también la de Alemania en diciembre", añade.
En ese país vecino se permitirían los conciertos pero bajo estrictas medidas de distanciamiento físico que reducen a un 25 % la ocupación de las butacas, y eso "no es rentable".
Tampoco tendrán lugar las siete actuaciones que se habían planificado inicialmente en el prestigioso Festival de Salzburgo.
Así las cosas, España fue el destino de una de las últimas giras de Los Niños Cantores: el pasado febrero actuaron en Marbella, Lleida, Barcelona, Toledo, Alicante, Valencia y Madrid.
PÉRDIDA MILLONARIA
La pérdida de ingresos ya asciende a unos 800.000 euros y se estima que habrá subido a dos millones al final del año, lo que puede significar la insolvencia.
"Desde hace semanas mantenemos intensos contactos con varios ministerios y con el Ayuntamiento de Viena, de momento sin respuestas concretas. Pero sí, esperamos alguna ayuda", dice Wirth, tras admitir que la asociación tendrá dificultades para pagar al personal a partir de septiembre.
Se trata de sobrevivir hasta que el coro "vuelva a funcionar de forma más o menos normal", algo que podría ocurrir hacia la próxima primavera boreal si hay una vacuna contra la covid-19, añade.
"AUTOFINANCIACIÓN"
El coro y su tradición de formación musical integra la lista del Patrimonio Mundial inmaterial de la UNESCO.
El presupuesto anual -"estimado de la forma más ajustada"- que requiere en tiempos normales asciende a 3,2 millones de euros, suma que cubre desde sueldos y las vacunas de los niños necesarias en sus viajes a determinadas regiones, hasta la calefacción de la sede en el Palacio Augarten.
Allí está el colegio en el que viven internados los 99 cantores de entre 9 y 14 años, que a su vez se dividen en cuatro coros homónimos cuando van de gira. Los "Sängerknaben", como se llaman en alemán, ofrecen una media de 300 conciertos al año.
El grueso de los gastos se destina al personal y a la educación y mantenimiento de los menores, su alimentación y sus trajes típicos de marineros azules y blancos.
"El 75 % del presupuesto lo cubrimos con los conciertos y actuaciones. El resto proviene de las regalías o derechos de autor de las grabaciones (audio y filmes), de patrocinios y eventualmente de algunas donaciones", precisa por su parte Breckwoldt.
CADA VOZ: 3.000 EUROS AL MES
En resumen, cada niño le cuesta a la organización entre 2.500 y 3.000 euros al mes, indica Wirth.
Los padres aportan una cantidad más bien simbólica, de 100 euros, e incluso hay quienes están exonerados de esa contribución.
Que "cada niño que lo desee tenga la oportunidad" de ser un "Sängerknabe", sin que influya la situación económica de su familia", es la premisa número uno de la filosofía de la organización, explica Wirth, quien integró el coro en su infancia.
"Nuestros niños provienen de las más diversas clases sociales, religiones y nacionalidades. Todos son becarios", comenta el pedagogo, compositor y director de orquesta.
EL VIRUS OBSTACULIZADOR
Además de las cancelaciones y los problemas financieros, el coronavirus afecta otros aspectos importantes de la vida de los cantores: el internado está cerrado desde marzo y muchos de los pupilos han tenido que volver a sus hogares (hay miembros del coro de países tan distantes como Nueva Zelanda o México).
Solo los que viven con sus familias en Viena pueden en estos momentos asistir a las clases y ensayos como externos.
Por otro lado, con el fin de minimizar el riesgo de contagios, cantan solo en grupos pequeños, de unas quince voces, y lo hacen o bien en el gimnasio del colegio, o en la piscina cerrada, dos salas con "mucho aire" y suficiente espacio para mantener la distancia física recomendada.
EXCELENTES EMBAJADORES
El origen del coro se remonta a 1498, cuando el emperador Maximiliano I, padre de Felipe el Hermoso, ordenó crearlo como parte de la orquesta de la Corte, y como tal tuvo garantizada su existencia hasta la caída del Imperio Austro-Húngaro al final de la Primera Guerra Mundial (1918).
Aunque entonces se disolvió, fue refundado poco después como asociación privada sin fines de lucro y "rápidamente tuvo éxito", de forma que desde entonces se pudo autofinanciar", explica Breckwoldt.
Los conciertos en otras tierras fueron claves en esa nueva fase, pues en los años de entreguerras Austria vivía sacudida por conflictos sociopolíticos y hundida en una grave penuria económica que se agudizó con la crisis bursátil de 1929.
"Desde 1926 hasta ahora el coro ha efectuado más de un millar de giras por 99 países, con casi 30.000 conciertos. Es un importante embajador de la cultura austríaca", resalta Breckwoldt al expresar su esperanza de que las instituciones del país hagan algo por salvar a sus niños cantores.
Si eso no ocurre, "estaremos en una situación muy difícil", concluye Wirth.
Wanda Rudich

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La ONU detecta niveles elevados de radiación en el norte de Europa

EFE/KIMIMASA MAYAMA /Archivo (KIMIMASA MAYAMA / POOL/)Viena, 3 jul (EFE).- Dos organismos nucleares de Naciones Unidas han detectado en el noreste de Europa elevados niveles de radioisótopos, aunque aseguran que no suponen ningún riesgo, y cuyo origen se cree puede ser una central nuclear en la zona del Báltico.El Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) afirmó hoy en Viena que, según la información recibida de 47 países, "la concentración en el aire de las partículas es muy baja y no supone un riesgo para la salud humana o para el medioambiente".El OIEA indica que esos niveles de radioisótopos, ligeramente por encima de los habituales, tienen probablemente su origen en un reactor nuclear que está en funcionamiento o en mantenimiento.El organismo ha descartado que la fuga tenga que ver con la manipulación inadecuada de material nuclear y no cree que el suceso tenga su origen en una planta de procesamiento de combustible, una piscina de combustible nuclear gastado o en instalaciones industriales o médicas.El OIEA afirma también que "aún no ha sido determinado el origen geográfico de la emisión.Por su parte, la Organización del Tratado de Prohibición Completa de Ensayos Nucleares (CTBTO), también con sede en la capital austríaca, informó el pasado domingo de que una de sus estaciones de medición en Suecia había detectado niveles anormales de Rutenio y Cesio ( Ru-103, Cs-134 y Cs-137).La CTBTO publicó un mapa que ubicaba en una amplia región alrededor del Báltico el posible origen de la fuga.Un total de 29 países europeos, entre lo que estaban todos los ubicados en esa zona, menos Rusia y Bielorrusia, informaron voluntariamente al OIEA al lunes siguiente de que no habían registrado incidentes que pudieran explicar esas mediciones.Rusia y otros siete países se ha sumado luego a esa lista de países que han facilitado información, además de otros diez de Asia, África y América a los que el OIEA no había solicitado datos.

Bélgica retoma la búsqueda de un Gobierno estable

La primera ministra, la liberal francófona Sophie Wilmès. EFE/EPA/OLIVIER HOSLET / Archivo (OLIVIER HOSLET / POOL/)Bruselas, 3 jul (EFE).- Apenas se ven mascarillas, los cines reabren con aforo reducido y los equipos deportivos retoman los entrenamientos. Al calor de los buenos datos sanitarios, la nueva normalidad se abre paso en Bélgica, que en abril era uno de los países del mundo más golpeados por la COVID-19.Al igual que en las guarderías, los gimnasios o los restaurantes, el lento despertar de lo cotidiano se proyecta también en la vida política, que va recuperando su actividad habitual. Y aunque las negociaciones no cesaron durante el confinamiento, resurge ahora el interés por la búsqueda de Gobierno estable, una empresa que arrancó en diciembre de 2018.Se debe, en parte, a que la primera ministra, la liberal francófona Sophie Wilmès, vuelve a estar oficialmente en funciones desde el 1 de julio, ya que no ha buscado renovar los tres meses de confianza que obtuvo del Parlamento federal en marzo para disponer de "poderes especiales" por la pandemia, pues la situación sanitaria ya no lo requiere.Esos poderes permitían al minoritario Ejecutivo de Wilmès, formado por liberales valones, liberales flamencos y democristianos flamencos (38 de los 76 escaños de la mayoría absoluta), gestionar por decreto durante la pandemia sin necesidad de aprobar medidas que normalmente precisarían el respaldo de la cámara.Pero las cifras médicas marcan un claro descenso, con 89 nuevos contagios diarios de media en la última semana frente a los 2.319 positivos al día que llegaron a registrarse en abril.Y la sensación de peligro se ha ido desvaneciendo en ese pequeño Estado dividido entre el Norte flamenco y el Sur valón que en la última década ha pasado más de tres años con Gobierno en funciones.Entre 2010 y 2011 fueron 541 días, lo que supuso un récord mundial para un Estado soberano, batiendo ampliamente a Irak (289 días). Ahora se habría superado esa marca si sólo se tienen en cuenta los días transcurridos desde el último primer ministro con plenos poderes "reales".Han pasado 573 días desde que el 8 de diciembre de 2018 cayera el Gobierno federal del liberal francófono Charles Michel, entonces primer ministro. Pero desde entonces, en el país de la cerveza y los mejillones técnicamente ha habido tres gobiernos en funciones, dos primeros ministros y un Ejecutivo con poderes especiales.Cuando los nacionalistas flamencos de la N-VA retiraron su apoyo al Gobierno de Michel hace un año y medio por su apoyo al Pacto Mundial para la Migración de la ONU, el rey Felipe de los belgas le pidió que aguantara seis meses en funciones, hasta las elecciones programadas en mayo de 2019.Pero esos comicios arrojaron un Parlamento aún más dividido y fragmentado, con un Sur donde ganaron socialistas y ecologistas y un Norte donde se impusieron las formaciones nacionalistas de derecha y de extrema derecha.El rey, en calidad de jefe del Estado de una monarquía parlamentaria y federal, fue encargando a varios negociadores que explorasen posibles coaliciones de Gobierno. Pero han fracasado uno detrás de otro.Entretanto, Charles Michel encontró acomodo como presidente del Consejo Europeo y su compañera de filas Sophie Wilmès heredó el Gobierno en funciones de Bélgica en octubre de 2019, mientras los doce partidos con representación parlamentaria continuaban con las infructuosas conversaciones para formar un Ejecutivo.La hipótesis de repetir las elecciones ha sido recurrente en la prensa local. Pero no termina de materializarse en un país donde prima la cultura de la negociación y en el que nunca se han repetido unos comicios federales desde la aprobación de la Constitución en 1831.Además, un sondeo del instituto Ipsos publicado el pasado 19 de junio constata una tendencia que persiste desde marzo y que complicaría aún más el paisaje político: el partido de ultraderecha Vlaams Belang superaría a los nacionalistas flamencos de la N-VA y se convertiría en la primera formación de Flandes, con el 27,7 % de los votos en esa región.La penúltima propuesta para salir del laberinto, presentada por los Socialistas valones (PS) y flamencos (sp.a), contemplaba reunir a las familias socialdemócratas, liberales y cristianodemócratas francófonos y flamencos en un Gobierno minoritario de 71 diputados, a cinco de la mayoría absoluta.Pero no parece haber recabado apoyos y ahora la pelota está en el tejado de los tres partidos en el actual Gobierno, liberales flamencos y francófonos y cristianodemócratas flamencos, que intentan inventar otra combinación de partidos.El objetivo es recabar apoyos antes del 21 de julio, día de la Fiesta Nacional de Bélgica. Pero ante la dificultad de la tarea planea la posibilidad de convocar nuevos comicios después de septiembre, cuando la primera ministra en funciones tiene previsto someterse a una moción de confianza. Javier AlbisuRecursos de archivo en www.lafototeca.com. Códigos: 12477278, 12359756, 12425449 y otros