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Wall Street se prepara para otra semana negra, riesgos del coronavirus aumentan

Operadores bursátiles trabajan en la Bolsa de Nueva York (NYSE, por sus siglas en inglés), en Estados Unidos. 18 de marzo de 2020. REUTERS/Lucas Jackson. (Lucas Jackson/)

Por April Joyner

NUEVA YORK, 22 mar (Reuters) – Analistas y gestores de inversión de Wall Street esperan una nueva semana difícil para los mercados de Estados Unidos, en momentos en que los casos y muertes por coronavirus en las grandes ciudades aumentan y los legisladores siguen luchando sobre un paquete de ayuda económica en Washington.

Las acciones de Estados Unidos ya han caído más de un 30% desde los máximos que alcanzaron a mediados de febrero, lastradas por la propagación de la epidemia, incluso las áreas más seguras de los mercados de bonos han sufrido falta de liquidez en una ola de ventas no vista desde la crisis financiera de 2008.

Aún así, los problemas no habrían terminado, dijeron el domingo a Reuters analistas y gestores de cartera.

"Este es un evento biológico", dijo Nela Richardson, estratega de inversión de Edward Jones en St. Louis. "El mercado es un mero síntoma de la pandemia global", agregó.

Durante el fin de semana, varios estados ampliaron sus restricciones a las operaciones de empresas o al desplazamiento no esencial de ciudadanos. Casi uno de cada cuatro estadounidenses ha recibido la orden de permanecer en casa, con grandes ciudades como Nueva York y La Vegas en cuarentena.

La cantidad de casos de coronavirus en Estados Unidos subió a más de 33.000 hasta la tarde del domingo, desde cerca de 3.600 la semana previa, según un recuento de Reuters. Al menos 390 personas han muerto. La cantidad de casos en Nueva York se disparó y el alcalde Bill de Blasio dijo que el personal de hospitales está a 10 días de quedarse sin suministros.

(Haga clic aquí https://tmsnrt.rs/2xY3vBH para un gráfico sobre los casos de coronavirus en Estados Unidos)

La menor actividad económica obviamente tendrá un severo impacto en la economía de Estados Unidos y las utilidades de las corporaciones, pero estrategas de mercado y economistas dijeron que es difícil predecir su gravedad.

Tres importantes factores son cuánta ayuda inyectará el gobierno federal a la economía, cuán efectiva será la estructura del paquete de ayuda y cuánto tiempo tomará para que el número de nuevos casos comience a disminuir en Estados Unidos, también conocido como el "aplanamiento de la curva del coronavirus".

El domingo, el secretario del Tesoro de Estados Unidos, Steven Mnuchin, dijo que el Congreso está cerca de concluir un paquete de ayuda que ofrecería a las familias un pago único de 3.000 dólares y a los mercados unos 4 billones de dólares para apoyar a la economía.

Los legisladores, sin embargo, aún discuten detalles, y no está claro cuándo podrían aprobar el paquete.

Algunos analistas dijeron que las cosas podrían eventualmente volverse tan malas como durante la crisis de 2008-2009, cuando las acciones cayeron un 57% y el Producto Interno Bruto trimestral de Estados Unidos cayó hasta un 4% interanual.

Ese es el peor escenario para Barclays, según un reporte del viernes elaborado por Maneesh Deshpande, el jefe de estrategia de renta variable para Estados Unidos y estrategia de derivados a nivel global del banco.

Scott Minerd, jefe de inversiones globales en Guggenheim Partners, no está tan seguro. "Hay buenas razones para creer que esto es potencialmente peor que la crisis financiera", dijo Minerd en su reporte semanal.

(Reporte de April Joyner; Editado en Español por Ricardo Figueroa)

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La ONU detecta niveles elevados de radiación en el norte de Europa

EFE/KIMIMASA MAYAMA /Archivo (KIMIMASA MAYAMA / POOL/)Viena, 3 jul (EFE).- Dos organismos nucleares de Naciones Unidas han detectado en el noreste de Europa elevados niveles de radioisótopos, aunque aseguran que no suponen ningún riesgo, y cuyo origen se cree puede ser una central nuclear en la zona del Báltico.El Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) afirmó hoy en Viena que, según la información recibida de 47 países, "la concentración en el aire de las partículas es muy baja y no supone un riesgo para la salud humana o para el medioambiente".El OIEA indica que esos niveles de radioisótopos, ligeramente por encima de los habituales, tienen probablemente su origen en un reactor nuclear que está en funcionamiento o en mantenimiento.El organismo ha descartado que la fuga tenga que ver con la manipulación inadecuada de material nuclear y no cree que el suceso tenga su origen en una planta de procesamiento de combustible, una piscina de combustible nuclear gastado o en instalaciones industriales o médicas.El OIEA afirma también que "aún no ha sido determinado el origen geográfico de la emisión.Por su parte, la Organización del Tratado de Prohibición Completa de Ensayos Nucleares (CTBTO), también con sede en la capital austríaca, informó el pasado domingo de que una de sus estaciones de medición en Suecia había detectado niveles anormales de Rutenio y Cesio ( Ru-103, Cs-134 y Cs-137).La CTBTO publicó un mapa que ubicaba en una amplia región alrededor del Báltico el posible origen de la fuga.Un total de 29 países europeos, entre lo que estaban todos los ubicados en esa zona, menos Rusia y Bielorrusia, informaron voluntariamente al OIEA al lunes siguiente de que no habían registrado incidentes que pudieran explicar esas mediciones.Rusia y otros siete países se ha sumado luego a esa lista de países que han facilitado información, además de otros diez de Asia, África y América a los que el OIEA no había solicitado datos.

Bélgica retoma la búsqueda de un Gobierno estable

La primera ministra, la liberal francófona Sophie Wilmès. EFE/EPA/OLIVIER HOSLET / Archivo (OLIVIER HOSLET / POOL/)Bruselas, 3 jul (EFE).- Apenas se ven mascarillas, los cines reabren con aforo reducido y los equipos deportivos retoman los entrenamientos. Al calor de los buenos datos sanitarios, la nueva normalidad se abre paso en Bélgica, que en abril era uno de los países del mundo más golpeados por la COVID-19.Al igual que en las guarderías, los gimnasios o los restaurantes, el lento despertar de lo cotidiano se proyecta también en la vida política, que va recuperando su actividad habitual. Y aunque las negociaciones no cesaron durante el confinamiento, resurge ahora el interés por la búsqueda de Gobierno estable, una empresa que arrancó en diciembre de 2018.Se debe, en parte, a que la primera ministra, la liberal francófona Sophie Wilmès, vuelve a estar oficialmente en funciones desde el 1 de julio, ya que no ha buscado renovar los tres meses de confianza que obtuvo del Parlamento federal en marzo para disponer de "poderes especiales" por la pandemia, pues la situación sanitaria ya no lo requiere.Esos poderes permitían al minoritario Ejecutivo de Wilmès, formado por liberales valones, liberales flamencos y democristianos flamencos (38 de los 76 escaños de la mayoría absoluta), gestionar por decreto durante la pandemia sin necesidad de aprobar medidas que normalmente precisarían el respaldo de la cámara.Pero las cifras médicas marcan un claro descenso, con 89 nuevos contagios diarios de media en la última semana frente a los 2.319 positivos al día que llegaron a registrarse en abril.Y la sensación de peligro se ha ido desvaneciendo en ese pequeño Estado dividido entre el Norte flamenco y el Sur valón que en la última década ha pasado más de tres años con Gobierno en funciones.Entre 2010 y 2011 fueron 541 días, lo que supuso un récord mundial para un Estado soberano, batiendo ampliamente a Irak (289 días). Ahora se habría superado esa marca si sólo se tienen en cuenta los días transcurridos desde el último primer ministro con plenos poderes "reales".Han pasado 573 días desde que el 8 de diciembre de 2018 cayera el Gobierno federal del liberal francófono Charles Michel, entonces primer ministro. Pero desde entonces, en el país de la cerveza y los mejillones técnicamente ha habido tres gobiernos en funciones, dos primeros ministros y un Ejecutivo con poderes especiales.Cuando los nacionalistas flamencos de la N-VA retiraron su apoyo al Gobierno de Michel hace un año y medio por su apoyo al Pacto Mundial para la Migración de la ONU, el rey Felipe de los belgas le pidió que aguantara seis meses en funciones, hasta las elecciones programadas en mayo de 2019.Pero esos comicios arrojaron un Parlamento aún más dividido y fragmentado, con un Sur donde ganaron socialistas y ecologistas y un Norte donde se impusieron las formaciones nacionalistas de derecha y de extrema derecha.El rey, en calidad de jefe del Estado de una monarquía parlamentaria y federal, fue encargando a varios negociadores que explorasen posibles coaliciones de Gobierno. Pero han fracasado uno detrás de otro.Entretanto, Charles Michel encontró acomodo como presidente del Consejo Europeo y su compañera de filas Sophie Wilmès heredó el Gobierno en funciones de Bélgica en octubre de 2019, mientras los doce partidos con representación parlamentaria continuaban con las infructuosas conversaciones para formar un Ejecutivo.La hipótesis de repetir las elecciones ha sido recurrente en la prensa local. Pero no termina de materializarse en un país donde prima la cultura de la negociación y en el que nunca se han repetido unos comicios federales desde la aprobación de la Constitución en 1831.Además, un sondeo del instituto Ipsos publicado el pasado 19 de junio constata una tendencia que persiste desde marzo y que complicaría aún más el paisaje político: el partido de ultraderecha Vlaams Belang superaría a los nacionalistas flamencos de la N-VA y se convertiría en la primera formación de Flandes, con el 27,7 % de los votos en esa región.La penúltima propuesta para salir del laberinto, presentada por los Socialistas valones (PS) y flamencos (sp.a), contemplaba reunir a las familias socialdemócratas, liberales y cristianodemócratas francófonos y flamencos en un Gobierno minoritario de 71 diputados, a cinco de la mayoría absoluta.Pero no parece haber recabado apoyos y ahora la pelota está en el tejado de los tres partidos en el actual Gobierno, liberales flamencos y francófonos y cristianodemócratas flamencos, que intentan inventar otra combinación de partidos.El objetivo es recabar apoyos antes del 21 de julio, día de la Fiesta Nacional de Bélgica. Pero ante la dificultad de la tarea planea la posibilidad de convocar nuevos comicios después de septiembre, cuando la primera ministra en funciones tiene previsto someterse a una moción de confianza. Javier AlbisuRecursos de archivo en www.lafototeca.com. Códigos: 12477278, 12359756, 12425449 y otros