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El desafío de ser una oposición seria

Imagen de la última marcha en apoyo a Macri en la Capital (Thomas Khazki)

La sociedad nos dejó un fuerte legado de unidad que hoy está representado por las distintas voces de Juntos por el Cambio. Creemos que luego del resultado de las elecciones, nuestro objetivo es seguir trabajando por el país que soñamos, fortaleciendo este espacio y asumiendo la responsabilidad de mantenernos unidos. Más de 10 millones de ciudadanos acompañaron con su voto a un espacio y candidatos pero también expresaron su apoyo a valores y principios ligados a la libertad de expresión, al control de la calidad institucional y a la defensa de la república.

Fuimos el primer gobierno no PJ en terminar un mandato constitucional después de 91 años, y hoy se da la posibilidad de alternancia del poder sin golpes de Estado. Este es un legado de un valor importantísimo.

Desde la Coalición Cívica ARI vamos a seguir defendiendo la república, los derechos humanos, el humanismo y el principio de no violencia, así como la lucha contra la corrupción y la impunidad. Nuestra guía como partido es el humanismo y la no violencia, acompañados por una esperanza inquebrantable. Hay una sociedad despierta y alerta para defender las instituciones, somos muchos los argentinos que defendemos los valores de república y libertad.

Pero cuando decimos que no cantamos “vamos a volver” porque no nos vamos a ir a ningún lado, no sólo estamos diciendo que vamos a supervisar al gobierno de turno como lo hemos hecho siempre, sino que vamos acompañar a la sociedad en las demandas y conquistas que protagonice, así como en la difícil situación que estamos atravesando en materia económica. Tenemos una visión de país y propuestas que vamos a poner sobre la mesa junto a los otros partidos que conforman Juntos por el Cambio para representar a esa enorme porción de la población que confió en nosotros. Los liderazgos no se imponen, los elige la sociedad. Las distintas fuerzas políticas de Juntos por el Cambio tenemos el desafío de representar los valores republicanos. Deberemos crecer, institucionalizarnos y consolidarnos a través de un dialogo serio, entre la diversidad de miradas de cada uno de los partidos que conforman esta coalición política.

Somos parte de un gobierno que no sólo transformó institucionalmente la Ciudad, la Provincia y la Nación, sino que dimos respuestas que debieran haberse dado hace mucho tiempo atrás. Porque no se puede soñar con un país desarrollado teniendo al 40 por ciento de la población argentina sin acceso a cloacas, o cuando el 20 por ciento no tiene acceso a agua potable. Además, llevamos adelante políticas públicas de calidad en todas las áreas que hacen al Estado y que hasta el 2015 sólo eran lindos nombres en los organigramas, con presupuesto, pero sin ejecución real en el territorio.

Hemos avanzado muchísimo en cuatro años, demostrando que es posible otra cultura del poder y que no da igual de qué forma administramos los recursos que son de todos.

Y en todo esto la CC ARI fue clave. Con el liderazgo de Elisa Carrió, nos convertimos en uno de los partidos que vino a cambiar la Argentina para siempre, y en 2015, la oportunidad vino de la mano de Cambiemos, junto al PRO y la UCR. Somos un partido que se afirma en valores representados por el contrato moral, el contrato republicano, el contrato de distribución del ingreso y la pluralidad de voces; pero también en propuestas y en ideas que estuvo y estará, como hoy, en los momentos decisivos del país.

Presidente de la CC ARI nacional y diputado nacional electo y titular del Congreso Federal partidario y diputada provincial

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Dos argentinos llegaron de China, nadie los controló y decidieron ponerse en cuarentena

Laura y Leonardo Crespo Con casi tres mil muertes y más de 80 mil personas infectadas, el avance del coronavirus tiene en vilo al mundo. Pese a que el Ministerio de Salud informó que los 21 casos en estudio que se registraron en Argentina dieron negativo, continúan los cuestionamientos de algunos pasajeros que ingresan al país y denuncian que en el aeropuerto no se les aplica el protocolo para prevenir la propagación del virus. Es el caso de Leonardo Crespo y su hermana Laura que tras vivir en primera persona el avance del coronavirus en China, regresaron a Argentina y ante la falta de controles, tomaron la decisión de aislarse. La comunidad científica informó que las personas pueden ser portadoras del virus, pese a no tener síntomas específicos como la fiebre, sin embargo, en diálogo con Infobae, Leonardo comentó que al llegar a la Argentina profesionales médicos le respondieron que “si no teníamos síntomas no nos preocupáramos”. Leonardo y Laura, oriundos de Mar del Tuyú, residen en China y tenían previsto regresar a Argentina. Ante la incertidumbre por el avance del virus y debido a que se empezaron a cancelar varios vuelos, decidieron adelantar su vuelta al país. Al llegar al aeropuerto de Beijing el pasado 24 de febrero, lo encontraron “prácticamente vacío”. “La poca gente que había andaba con máscaras”, describió y agregó que el protocolo allí incluía la firma de una declaración jurada, y tres mediciones de la temperatura con termómetros digitales o pasando por un escáner.Desde China, el vuelo de Emirates en el que partieron incluyó varias escalas. La primera en Dubai, donde se repitieron los estrictos controles. Luego pasaron por Brasil, donde pese a que ya se había conocido la existencia de un infectado, “en Río de Janeiro no había demasiado control, solo sacaron la basura del avión”. Aeropuerto de BeijingEl periplo concluyó en Argentina el pasado 25 de febrero: “Salimos del avión, pasamos por migraciones, nos preguntaron de qué vuelo veníamos y seguimos, en Buenos Aires no había nada, ni un anuncio”, declaró Leonardo a quien le llamó la atención no haber sido inspeccionado dados sus reiterados viajes al país asiático: “Mi pasaporte tiene 10 visas de China”. Crespo reconoció que él y su hermana “están bien, no tenemos síntomas, tenemos un riesgo muy bajo”, sin embargo cuestionó el protocolo dispuesto por el Ministerio de Salud: “Solo había un cartel que dice que si pasaste por China y tenes fiebre o tos, llames a un número de teléfono”. Por lo que Leonardo y Laura decidieron controlarse ellos mismos y alquilaron un departamento en la Ciudad de Buenos Aires donde se aislaron por decisión propia: “Somos de Mar del Tuyú pero decidimos quedarnos unos días en Capital por precaución”.“Tratamos de aislarnos y solo salimos una vez a comprar comida, tenemos barbijos porque compramos allá. Acá no hay”, enfatizó.Si bien no tuvieron contacto con personal del Ministerio de Salud, se comunicaron al número de contacto que figuraba en el cartel del aeropuerto y, según Leonardo, la respuesta que recibieron fue: “Si tenés un síntoma podes ir a cualquier hospital”. “Nos dijeron que como no teníamos síntomas no hacía falta que usáramos barbijos, nos sentímos subestimados, nos dijeron que no nos preocupáramos”.“En China nos controlaban todo el tiempo y acá no nos hicieron ningún control”, denunció el abogado. “No es tan difícil tener un control de los vuelos a China”, declaró y resaltó que ellos apoyan “las acciones que se hicieron en el mundo y en especial en China, donde hay un sacrificio grande de la gente para frenar el virus".Vivir el avance del coronavirus en primera personaLeonardo Crespo detalló cómo fue vivir en China mientras avanzaba la enfermedad y las restricciones para superar la epidemia. Oriundo de Mar del Tuyú, graduado de la Facultad de Derecho de Mar del Plata, Crespo se radicó en China hace más de cinco años. Se instaló en la ciudad de Foshán, al sur del país asiático, para estudiar chino y hacer una maestría en comercio internacional. Con el tiempo comenzó a trabajar en una empresa de robótica. Hace dos años se mudó a China su hermana Laura, de 35 años, junto con el novio a la ciudad de Tianjín. Semanas atrás en el marco de los festejos por el Año Nuevo Chino “se empieza a comentar que había un nuevo virus, parecía ser una cosa local, como extranjeros no teníamos mucha información en ese momento”, contó el hombre de 30 años quien explicó que con el correr de los días supieron que la situación “era complicada y había que tener cuidado”. El avance del coronavirus empeoraba día a día. “El 22 de enero empiezo a usar una máscara, es muy habitual que la gente use barbijos por la polución, en la farmacia te venden como máximo dos paquetes”, resaltó sobre la demanda ante la enfermedad. Al día siguiente, “el 23, el Gobierno nacional chino cerró las provincias de Hubei y Hunan; fue un antes y un después, se tomó conciencia a nivel nacional que había un virus extremadamente contagioso”. Festejos por el Año Nuevo Chino, antes de la epidemia En ese contexto, Leonardo viajó a Tianjín para encontrarse con su hermana y la pareja. “Cada día que pasaba se agravaba la situación y los controles se extremaron”. Plazas públicas vacías, centros comerciales cerrados, la desolación de un país donde al día de hoy hay 2.747 muertos por el virus. “No podías salir sin barbijo, te controlaban la temperatura y te daban un sistema de cartas para ver quién vivía en el edificio y quien podía entrar”. Los tres argentinos, como el resto de los habitantes, permanecían en sus departamentos y casas, solo salían para comprar comida. “En el supermercado tenías que es escanear un código QR que te detecta en qué región estuviste, de dónde venías y si podías representar algún tipo de riesgo”. “Durante un mes solo salíamos para comprar comida”, agregó de su experiencia en primera persona. Las bicicletas de uso público también tienen un código QR que al escanearlo “un audio te dice que te cuides y uses barbijo”.Las bicicletas con código QR para escanearMientras el gobierno chino decidió extender una semana más las vacaciones, hasta el 10 de febrero, las empresas también tomaron sus recaudos: al principio “comida individual” y luego “la gente trabajando desde su casa”. Ante casos de trabajadores infectados, “el Estado exigía cerrar la empresa”. El protocolo que vive la sociedad china incluye controles no solo en aeropuertos, y en el trabajo, incluye comercios y universidades, informó el abogado.Pese al dramatismo de la situación, para Leonardo “todas las medidas drásticas que se tomaron generaron mayor tranquilidad, las tasas se están achicando, y hay provincias sin nuevos contagios”. En efecto, el coronavirus dejó este jueves en China 327 nuevos casos confirmados y 44 muertes más lo que totalizan 2.788 muertos y 78.824 infectados a nivel mundial desde que empezó la epidemia, lo que significa una caída del 24,5% con respecto a los registros del día anterior, informaron las autoridades chinas.Seguí leyendo:Coronavirus vs. gripe: cuáles son las similitudes y diferenciasSan Pablo, en alerta máxima por el avance del coronavirus

Vaticano cierra catacumbas de Italia por el coronavirus

Por Philip PullellaCIUDAD DEL VATICANO, 27 feb (Reuters) - El Vaticano ha cerrado todas las catacumbas que normalmente están abiertas al público debido al brote de coronavirus que afecta a Italia.Monseñor Pasquale Iacobone sostuvo que se tomó la decisión para proteger a los guías que trabajan en los espacios subterráneos y a los visitantes.Iacobone, secretario de la Comisión Pontificia para la Arqueología Sagrada, dijo a Reuters que la suma de visitantes, espacios pequeños y estrechos y la humedad en las catacumbas son condiciones ideales para la propagación del virus.Italia es el país más afectado de Europa, con 17 muertes por el virus y 650 infecciones. El brote se centra en un pequeño grupo de ciudades en las norteñas regiones de Lombardía y Véneto.Las catacumbas son sitios de entierro subterráneos que datan del siglo II. Las más famosas y visitadas se encuentran en Roma y consisten en varios kilómetros de túneles.El Vaticano las administra junto con muchas otras catacumbas cristianas en toda Italia. Alrededor de una docena han sido exploradas y abiertas al público."Esperamos poder reabrirlas lo antes posible, pero realmente no teníamos otra opción", dijo Iacobone.(Reporte de Philip Pullella; Editado en español por Javier Leira)