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“Los castigó Dios”: La polémica acusación de Miguel Barbosa que desató la furia del PAN

Luis Miguel Barbosa dijo que él había ganado las elecciones ordinarias de 2018 y se la habían robado, pero quienes lo hicieron "Dios los castigó", haciendo referencia al accidente en que murió la ex gobernadora Martha Erika Alonso y su esposo, Rafael Moreno Valle ( Foto: Mireya Novo/Cuartoscuro)

Miguel Barbosa, gobernador de Puebla, resucitó la polémica que envolvieron las elecciones de 2018 para elegir el puesto que hoy ostenta. El miembro de Movimiento Regeneración Nacional (Morena) insistió que le robaron el triunfo, “pero los castigó Dios” haciendo referencia al accidente en que Martha Erika Alonso, quien fue declarada ganadora en el proceso electoral del año pasado.

Durante un mitin en Huejotzingo, Barbosa dijo que tardó 19 meses en llegar al 2 de junio de 2019, fecha en que se llevaron a cabo las elecciones extraordinarias en Puebla, y “la lucha fue a machetazos porque nos querían extinguir. No pudieron detenernos y con la ayuda de ustedes ganamos [..] porque yo gané, me la robaron, pero ¡los castigó Dios!” dijo el morenista.

El comentario de Barbosa generó indignación en redes sociales. “El gobernador de Puebla es un completo pendejo, esa es la gente de la Transformación de 4ta hablando con rencor de alguien que ya no se puede defender” escribió un usuario en Twitter.

Miguel Barbosa el gobernador de Puebla es completo pendejo, esa es la gente de la Transformación de 4ta, hablando con rencor de alguien que ya no se puede defender. HDP pic.twitter.com/neO6WJDmbZ

— Aprendiz de Brujo 🌐(No soy Periodista) (@JoseAntonioLo06) October 10, 2019

Héctor Larios, secretario general del Comité Ejecutivo Nacional del Partido Acción Nacional (PAN), escribió que las declaraciones de Barbosa eran detestables. “Su gobierno es cómplice de una investigación llena de duda y sin explicaciones sobre el accidente. Para Martha Erika y Rafael exigimos respeto y justicia. No lo olvidamos, Barbosa hoy es gobernador a costa de una tragedia".

Mientras que el ex presidente Felipe Calderón calificó de cínicos y sinvergüenzas los comentarios."A 9 meses del accidente de Rafael Moreno Valle y Martha Erika Alonso, el gobierno de Morena no ha dado explicación razonable del accidente en el que perdieron la vida", escribió en su cuenta de Twitter.

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Miguel Barbosa contendió por la gubernatura de Puebla en 2018, en esas elecciones también se postularon Martha Erika Alonso, por la coalición Por Puebla al Frente, y Enrique Doger, del Partido Revolucionario Institucional (PRI).

Las declaraciones de @MBarbosaMX son detestables. Su gobierno es cómplice de una investigación llena de dudas y sin explicaciones sobre el accidente.
Para Martha Erika y Rafael exigimos respeto y justicia.
No lo olvidamos, Barbosa hoy es Gobernador a costa de una tragedia. pic.twitter.com/GEFdntU5up

— Héctor Larios (@LariosHector) October 10, 2019

Alonso era esposa del ex gobernador del mismo estado, Rafael Moreno Valle, quien en ese momento ya ocupaba el cargo de Senador. En el conteo obtuvo el 38.04% de los votos, mientras Barbosa recibió el 34.22 por ciento. El estrecho margen de ganancia motivó la solicitud del morenista para anular las elecciones, bajo el argumento de presuntas anomalías en los cómputos distritales, alteraciones en las boletas y destrucción de paquetes.

El Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación resolvió rechazar la solicitud y validó el triunfo de Martha Erika Alonso, quien rindió protesta el 14 de diciembre. Diez días después, el helicóptero en el que viajaba la gobernadora junto a su esposo se desplomó. En el accidente también perdieron la vida los dos tripulantes y del asistente de Moreno Valle.

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Para muchos analistas, la muerte de Alonso beneficiaba a Barbosa, quien se postuló nuevamente en las elecciones extraordinarias convocadas para el 2 de junio de 2019. Durante su segunda campaña, la polémica no terminó.

A 9 meses del accidente de Rafael Moreno Valle y Martha Ericka Alonso, el gobierno de Morena no ha dado explicación razonable del accidente, en el que perdieron la vida. Pero mientras ele gobernador de Puebla, Miguel Barboza, dice que “los castigó Dios”. Cínicos y sinvergüenzas.

— Felipe Calderón (@FelipeCalderon) October 10, 2019

En una imagen propagandística de su campaña, el candidato de Morena llamó a la reconciliación y abrazaba a una mujer que sólo se veía de espaldas. Pero algunos usuarios en redes sociales criticaron el cartel por confundirla con la mandataria fallecida, debido a que el cabello era parecido al de Martha Erika Alonso.

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Las personas a las que quería llegar Barbosa con su mensaje tomaron la imagen como Insensible e inoportuna, pues el accidente de Alonso y Moreno Valle estaba reciente. El político aclaró que el nombre de la mujer que abrazaba en la imagen era Kenny Martínez Ortega.

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Mafalda de Saboya, la princesa gentil que vivió rodeada de tragedias en tiempos de fascismo

Mafalda de SaboyaEl 22 de octubre de 1908, la princesa italiana Mafalda María Isabel Ana Romana de Saboya está a un mes de cumplir seis años y corretea con una amiga por uno de los muelles de los astilleros genoveses de Riva Trigoso. Ha nacido noble: segunda hija del rey Víctor Manuel III y de Elena de Montenegro, hermana del futuro (y último) rey de Italia, Humberto II.Corre y ríe, porque en un par de horas botarán un dios de los mares que lleva su nombre: Principessa Mafalda. No conoce el desastre del pasado inmediato… Un año antes, la botadura de su mellizo, el Principessa Jolanda, así llamado en honor a su hermana, fue algo increíble pero cierto: se escoró al deslizarse por los barrales, y siguió viaje ¡hasta el fondo del mar! Un gag usado luego por muchos films cómicos, pero cierto.Todo está listo. El Principessa… no repetirá el desastre. Es un transatlántico perfecto desde sus entrañas hasta sus salones de lujo babilónico. Además de sus 141 metros de eslora (largo) y sus 17 de manga (ancho), sus motores, calderas, sus dos chimeneas, sus dos hélices, el salón comedor de la clase de lujo tiene una maravillosa cúpula de cristal, sostenida por cuatro columnas, y grandes ventanas al mar (una novedad).Pero una sombra aletea entre algunos oficiales y marinos de largo oficio: la superstición. Nunca silbar en el puente de mando, nunca cambiar el nombre de un barco, nunca herir a una gaviota o un delfín…, y nunca bautizarlo con un nombre marcado por el destino. En este caso, la palabra Pincipessa, como el hermano naufragado.Postal del Principessa Mafalda (Archivo marina argentina)A la hora señalada, Mafalda, en brazos y ayudada por su madre, lanza contra el casco una botella de champagne Veuve Cilcquot atada a una cinta con los colores de la bandera de Italia unificada. E la nave va, como en el film de Fellini…Pasan los años. El transatlántico sigue uniendo Italia con la Argentina en catorce días, a 18 nudos por hora (algo más de 33 kilómetros)…, hasta el 25 de octubre de 1927. Casi veinte años de embarcar celebridades –desde Gardel hasta millonarios, políticos de fuste, testas coronadas–, para terminar en el fondo del mar.¿Por qué? Por la soberbia –lo mismo que hundió al Titanic en la noche del 14 al 15 de abril de 1912–: la nave sería reemplazada por otro coloso, el Giulio Cesare, y la empresa armadora descuidó el mantenimiento del Principessa… Tanto, que el capitán Simón Guli se negó a zarpar. Pero el negocio pudo más. Y siguió rumbo al Cuadrante Desastre.Al atardecer de ese día de octubre, frente a las costas de Brasil y a toda máquina –grave error–, la hélice de babor (izquierda) se desprendió al romperse el árbol de transmisión del motor, se estrelló contra el casco, y abrió un enorme boquete en la popa.El agua entró en avalancha. Se lanzó el SOS. El jefe de máquinas se suicidó de un balazo. De las 1.200 almas, sólo se salvaron 78. Una vez más, la superstición y su leyenda se había cumplido.Mafalda de Saboya junto a sus tres hijos (creative commons)Entretanto y muy lejos, aquella princesita Mafalda que lo bautizó con una botella de champagne francés, cumplía 21 años y conocía en Roma al príncipe y landgrave alemán Felipe de Hesse-Kassel (1896-1980), sobrino del ex Káiser Guillermo II. (N. de la R.: “landgrave” era un título nobiliario usado en el Sacro Imperio Romano Germánico y después en los territorios derivados de éste, comparable al de “príncipe soberano”).De rasgos nórdicos, modales y gustos refinados, sospechado de bisexualidad…, y fascista, estos dos últimos datos no hicieron retroceder a Mafalda: se casaron el 23 de septiembre de 1925 en el Castillo de Racconigi, Turín, bastión de los Saboya.Vasta luna de miel en cada rincón de la Riviera itálica, mansión en Villa Polissena, dentro de las tierras de Villa Saboya, diseñada por el novio, y nacimiento de cuatro hijos: Mauricio, Enrique, Otto y Elizabetta.En 1922, después de la Marcha sobre Roma con el grotesco gesticulador Benito Mussolini a la cabeza de sus camisas negras –el fascismo en acción–, el rey Víctor Manuel III lo nombra presidente: un modo desesperado y equívoco de superar la crisis económica y social, y salvar a la monarquía.En la década del 30, el viejo corazón camisa negra de Felipe, idólatra de Mussolini, vuelve a latir con fuerza, y se afilia al Partido Nazi. Con premio: lo nombran, por su prosapia y fidelidad a la cruz gamada, gobernador de la provincia de Hesse-Nassau.Primer quiebre de la pareja: Mafalda, enemiga del fascismo, se opone al nombramiento, que además implica abandonar Italia y hacer pie –y vida– en Alemania. Pero no son tiempos en que la voz de la mujer signifique algo: se mudan en 1934.En 1943 (simetría: simple inversión de números), los aliados invaden Sicilia, obligan a replegarse a las tropas nazis, y descabezan el gobierno de Mussolini, depuesto y encarcelado por Víctor Manuel III. Las tragedias empieza a tejer su última madeja…Hitler, lejos de intuir que el Tercer Reich para un milenio se acabará como la luz de un fósforo, furioso por lo que llama “la traición del rey”, decreta y pone en marcha la Operación Abeba: caza de la familia real italiana a cualquier precio.Mafalda está en Sofía (Bulgaria) para asistir al entierro del rey Boris III, y no sospecha el peligro del avance aliado. Se cree a salvo de todo. ¿Qué puede pasarle, casada con un alemán miembro del Partido Nazi, y funcionario? Pero muy otra, y sombría es la verdad. Felipe de Hesse-Kassel (Creative commons)Ignora que Felipe, por orden directa del führer, está en la cárcel por no haber informado la caída de Mussolini, y lo peor: también ignora que su cabeza tiene precio. El 21 de septiembre de 1943 llega a Roma, se encamina al Vaticano, donde están refugiados sus hijos, rechaza la protección que le ofrece el Papa, y retorna a Villa Polissena. Decisión fatal. Al otro día, la Gestapo cae sobre ella.Prisionera, la llevan en avión a Alemania bajo la promesa de que allá podrá encontrarse con su marido. ¡Trampa! La acusan de traición y la mandan al campo de exterminio de Buchenwald, y allí la confinan en la Barraca 15 de Aislamiento bajo un nombre falso: Frau von Weber, y le prohíben revelar su identidad.La cuidan una testigo de Jehová y una prostituta. Le asignan un menú “de privilegio”: pan negro, manteca, algo negro parecido al café –sin azúcar– y sopa de carne y cebada.Trabaja todo el día como una devota enfermera.., hasta el 24 de agosto de 1944. Ese día llueven bombas aliadas sobre el campo. La barraca se derrumba. Ella se refugia en un pozo, pero la herida es grave: fractura expuesta en un hombro, y el brazo lacerado por esquirlas y escombros. Se lo amputan. La operación es larga y sangrienta. No sobrevive.Muere tres días después. La entierran en una fosa común como “262, mujer desconocida”. Encontrada mucho después por los obreros italianos prisioneros que la sepultaron, e identificada, yace en la cripta familiar del Schloss Friedrichshof, Castillo de Kronberg, Hesse, Alemania.Según aquellos que la conocieron, “era buena, linda y gentil”. Extraño destino. Un barco, una mujer, dos tragedias. Separados por fechas, kilómetros y circunstancias. 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Debemos estar orgullosos del debate

Vimos un debate mucho más interesante que el del pasado domingo. Mucho más abundante en propuestas y en chicanas.Mauricio Macri intentó apoyarse en José Luis Espert y Alberto Fernández en Roberto Lavagna. Todos saludaron a las madres en su día.En general se los vio más cómodos y preparados.A Nicolás del Caño se lo percibe más enojado y con un discurso para los propios. Utiliza el “pibes y pibas” como guiño a su espacio de pertenencia. Eleva el volumen y parece no querer cercanía con ninguno de los demás candidatos.A Gómez Centurión se lo vio más preparado aunque aún no domina el manejo del tiempo lo hizo mucho mejor que la semana pasada. Desde el comienzo hizo foco en sus 20 propuestas y pareció mucho más sólido. Tiene un gesto de tamborillear los dedos en el atril que es síntoma de ansiedad. Quizás demuestra su lucha contra el reloj.José Luis Espert fue el que mejor se desenvolvió tanto hoy como el Domingo pasado. Usó correctamente el tiempo, utilizó frases punzantes y tiró títulos. Fue evidente su experiencia como profesor y en cámara. Trató de despegarse del oficialismo ante los intentos del presidente de cercanía. Incluso pidió a Macri y a Fernández que se abracen ya que a su parecer son exactamente iguales y llevaron adelante las mismas políticas públicas. Usó corbata roja como símbolo de poder y de objetivos claros.Roberto Lavagna también hizo un mejor papel aunque sigue siendo uno de los más flacos en exposición. Se lo nota reflexivo y con muletillas. Tuvo momentos de intervenciones interesantes pero no ganaron contundencia ni siquiera cuando prometió 2 millones de empleos en 4 años sin precisiones de cómo lograrlo. Utilizó bastante el gesto de la precisión poniendo los dedos juntos al hablar.Alberto Fernández empezó tomando el guante de su dedo índice y restándole importancia en comparación con el índice de inflación que se conoció esta semana. Estuvo menos combativo en un principio pero tuvo que reaccionar a los ataques continuos de Mauricio Macri. El dedo casi no aparece salvo para señalar al presidente a quien se refiere como tal. Muchas veces mencionó su rol de profesor y destacó ser el único abogado entre los candidatos. Tuvo momentos de improvisación y respondió a cada ataque sin evadir ninguna acusación. Se lo vio sólido.Mauricio Macri comenzó pegando y refiriéndose a su compañero de fórmula que no se oculta en clara alusión comparativa con Cristina Fernández de Kirchner. Estuvo seguro, fuerte, elevó la voz y se lo notó vehemente por momentos. A medida que ganaba velocidad en el habla perdía claridad en la dicción. Los cruces y acusaciones con su adversario fueron constantes. Gesticuló mucho y de forma abierta. Mencionó que volvería a debatir en tres semanas aludiendo a llegar a una segunda vuelta. Tanto Macri como Fernández hablaron de reconciliar a los argentinos y de zanjar la grieta pero durante todo el debate la profundizaron lo más posible.Fue un debate enriquecedor en propuestas y en ejercicio democrático y debemos estar orgullosos de haberlo llevado a cabo.La autora es consultora en imagen y comunicación política